lunes, 17 de enero de 2011

Lunes, sábado, martes o miércoles, pero sin tí.


Será que el tiempo va pasando tan rápido sin que te des cuenta. Será que ya no importa que sea lunes, sábado o martes 13. Simplemente es un día más que malgastar. Llega un momento en el cual lo que pase, lo que pasará o lo que nunca pasó deja de importarte, porque sabes que pase lo que pase las cosas no saldrán como tú quieres, que siempre habrá quien destruya tus sueños. Pero, ¿sabes? Ya me da igual todo. No me importa que me ignores, que no me abraces como solías, que no me sonrías o que no me dediques un tequiero. Porque sé que no conseguiré que pase lo que no pasó, lo pasado, pasado está, y lo que no pasó, aún más.
¿Sabes? Por lo menos he aprendido, durante todo este tiempo, que lo que importa es el futuro.  De hecho, es el lugar donde viviré toda mi vida, y paso de aferrarme a recuerdos estúpidos, que no significaron nada. 
Porque aquellas horas que pasaba hablando contigo, que se me hacían minutos, e incluso segundos, quedaron ya en el cajón del olvido. Un cajón guardado bajo llave, que nunca más abriré.

domingo, 16 de enero de 2011

Only you.

- ¿Que es lo mejor que te ha pasado en la vida?
+ Sentir que lo que acabó una vez, puede volver a empezar.
- ¿Y lo peor...?
+ Sentir que lo que empezó una vez, puede volver a acabar.
- Y... ¿ahora mismo que piensas?
+ En que merece la pena.

sábado, 15 de enero de 2011

Sueños de una noche de invierno..

Una carretera infinita. No se desvía de su trayectoria, sigue y sigue recta. No hay más vida en aquel paraje desértico que aquella joven pareja besándose al borde del asfalto. No parece importarles el hecho de que están rodeados de soledad,inmersos en una quietud casi insoportable. Una ligera brisa invernal les despeina un poco, pero cesa rápidamente. Separan sus labios y se miran a los ojos. Unos ojos miel se pierden en un penetrante campo verde. La chica sonríe plácidamente; él la imita. Vuelven a juntar sus finos labios en un beso interminable, esta vez no se separarán, nunca lo harán. No se oye nada salvo la brisa traviesa que juega con sus cabellos oscuros.
Accidentalmente se han dejado perder en esa      inmensa paz, accidentalmente se han enamorado. En ese momento, suena su despertador. ¿En verdad esperaba todo aquel paraíso de amor que había recreado en su subconsciente..?